index

El circuito

El Autódromo de Termas de Rio Hondo nació como una de las ideas generadas para jerarquizar a esa ciudad de la provincia argentina de Santiago del Estero como polo turístico.

En 2007, el gobernador Dr. Gerardo Zamora, impulsó el proyecto, reconociendo su afinidad con el deporte motor. Desde un principio, lo acompañó el ex-piloto Héctor Farina. La idea era ambiciosa, pero realizable, demostrando que el sueño podía convertirse en realidad cuando se toma al deporte como política de estado.

Largos meses de intensas obras derivaron en la inauguración del predio el 11 de mayo de 2008 con una competencia de Turismo Carretera, ganada por Emanuel Moriatis con Ford Falcon. Fueron 25 vueltas al trazado original de 4.275 metros.

La pista ya poseía desde el principio datos técnicos inusuales para Argentina, como un ancho de 16 metros y un dibujo de los más veloces hasta entonces conocidos, con nueve curvas (cinco hacia la derecha y cuatro hacia la izquierda) unidas por una recta opuesta a la principal de 1.340 metros.

No pasó mucho tiempo hasta que desembarcó allí el motociclismo mundial de la mano del MotoGP, que no vino al país durante 14 años. Las inspecciones de los expertos para concretar ese evento derivaron en las modificaciones efectuadas por el ingeniero italiano Jarno Zaffelli. El recorrido se alargó a 4.805 metros con un total de 14 virajes (nueve a la derecha y cinco a la izquierda), hubo nuevas variantes con peraltes y trepadas y se utilizó un asfalto completamente nuevo hecho en base a polímeros especiales, además de un moderno sistema riego del perímetro con drenaje incluido.

Las instalaciones se equiparon con todo lo requerido por la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) y la Federación Internacional de Motociclismo (FIM) para su correspondiente homologación de Grado 2. A partir de esa instancia, el autódromo podría albergar a 70 vehículos.

Hacia fines de 2012, el predio incluyó el museo que contiene impactantes piezas históricas del deporte en dos y cuatro ruedas.